¿Cuál es nuestra verdadera realidad?: Entrega de perniles del 2019

¡Hola amigos!

Resultado de imagen para perniles 2019

Fuente

Damos inicio a esta sección hablando un poco sobre un tema que ya es noticia vieja, pero que nos da un claro ejemplo de como se mueve el tema de los recursos aprobados para «equis» plan de gobierno y cual es el verdadero resultado que estos obtienen.

Todos sabemos que desde hace unos 3 o 4 años el gobierno de Maduro se ha encargado de repartir perniles a «todas las familias venezolanas» para las fiestas decembrinas. Se aprueban una enorme cantidad de recursos para asegurar que cada hogar cuente con su pernil utilizado comúnmente para preparar las típicas hallacas u hornear la pierna de cerdo completa.

La cena navideña se ha vuelto un tema cada vez más difícil de lograr debido a los graves problemas de inflación que hay en el país desde hace años, la situación se agravaba cada vez más y el tener un rayito de esperanza al poder adquirir este pernil motiva un poco ya que adquirirlos normalmente en el mercado es un lujo que no todos podemos darnos.

¿Pero porque un rayito de esperanza? ¿No se supone que los recursos son aprobados para que cada familia cuente con al menos un pernil en sus casas?

No señores, la realidad otra. La verdad es que al menos en el sector donde yo vivo, este diciembre se cumplió la segunda entrega de perniles. Anteriormente no había llegado este «beneficio», como suelen llamarlo.

Este año se aprobaron unos 11 millones de euros para la compra de 13.500 toneladas de pernil provenientes de Rusia. Fuente 

Se supone que con esa cantidad de carne de cerdo y con la poca población que aún queda en el país, es más que suficiente para que todas las familias puedan recibirlos.

En mi urbanización hay varios consejos comunales, al que pertenezco, que está a cargo de 4 calles y media (estamos hablando de unas 180 casas), le asignaron 18 perniles, de los cuales 8 serían para los miembros del comité de abastecimiento local (CLAP) y serían repartidos 10 para las 4 calles y media.

Suponiendo que estén habitadas solo la mitad porque el resto ha emigrado, 10 perniles no son suficiente para las 90 casas a las que le fueron asignadas. Además, ¿por qué cada miembro del CLAP debe quedarse con un pernil entero, en lugar de dar el ejemplo de socialismo y al menos dividir uno para dos personas? Cuando los recursos llegan a sus manos la verdad es que no existen normativas a seguir, ellos hacen literalmente lo que les da la gana.

En mi calle asignaron 3 de esos 10 perniles, que serían sorteados para ver quienes podrían adquirirlos. Nos preguntaron si preferíamos que fueran 3 o 6 ganadores, esto dividiendo cada pierna de cerdo a la mitad, advirtiéndonos que los perniles eran pequeños porque eran nacionales.

¿Entonces dónde quedaron esos perniles rusos?

Nadie quería decir nada, pero yo alcé mi voz y dije que era mejor que se dividieran, así seríamos más los que disfrutemos de ellos. Sorpresa la mía que la primera persona que ha salido ganadora he sido yo. Estaba feliz porque no tenía nada asegurado para la cena de navidad y año nuevo, y claro que con eso podríamos solventar una parte. Nos dijeron que debíamos estar temprano en el sitio donde serían vendidos los perniles porque todo era por orden de llegada.

Dos días después, el 19 de diciembre a las 7:00am estábamos en Tía Juana esperando por la venta de nuestros perniles. Resultó ser un día bastante cansón porque todo resultó ser distinto a como habían dicho, nadie se había ido preparado para pasar el día allá, con mucho sol y sin nada de comida.

Se vivieron muchas irregularidades en el proceso:

  • El kilo de pernil estaba en 20.000 bsS, ellos te cobraban por todos 100.000 bs sin importar el peso que tuviera (había perniles de 2 a 6 kilos).
  • Las listas que se habían hecho con el orden de llegada no fueron seguidas porque si tenían conocidos adentro del sitio te pasaban sin problemas (cuando logramos entrar a las 3:30 pm, la que estaba de portera al ver a una de las señoras que estaba con nosotros le dijo: «si yo hubiera sabido que tú estabas aquí te hubiéramos atendido antes»).
  • El punto de venta se quedó sin señal como a las 10:00am, lo que ocasionó retrasos en el proceso. Ellos comenzaron a pedir los pagos en efectivo (todos sabemos los problemas que existen con el efectivo y todo ese oportunismo que se encuentra cuando exigen el pago con el mismo) y con transferencias bancarias, la cual debía ser una sola por la totalidad del monto. Este fue el camino que eligió nuestro consejo comunal, los cuales nos aseguraban que TODOS los perniles tendrían un peso de 5 kilogramos. Obviamente era una gran mentira porque es imposible que 18 perniles tengan un peso exacto.
  • Pero antes de que esto ocurriera, le habían entregado una lista al consejo comunal con los pesos de los perniles incluidos en el saco, había de 5, 4, 3 y 2 kilos. Ellos muy descaradamente nos dijeron que se quedarían con los más grandes para la «estructura» (los 8 miembros del CLAP). Al momento de cancelar, los dijeron que todo había cambiado y ahora todos pesaban 5 kilos. ¿Por qué ese cambio? no se sabe.

¿Cuál fue el resultado? perdimos todo el día en esa larga espera, pasando mucho calor, quemados por el sol tan fuerte, con un pernil de 4,5 kilogramos y que resultó ser nacional y no ruso. Este es solo uno de los millones de casos que existen en los que podemos apreciar claramente la corrupción que hay tras esos planes y beneficios otorgados por el gobierno. Obviamente lo que nosotros podemos ver es apenas una pequeña parte de todo lo que se esconde detrás de eso y la información que les estoy dando es porque estuve presente en todo el proceso y por hablar con algunos miembros pertenecientes al CLAP de mi consejo comunal y de otros de mi urbanización.

La mayoría de las personas desconoce esto, por lo que considero que es importante que no hagamos presentes en todos estos procesos en los que el gobierno dice estar beneficiando a todo el pueblo y de los que solo lo estan haciendo un pequeño sector. Es el dinero de nuestro país, son nuestros recursos y no podemos permitir que sigan haciendo lo que les da la gana con ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *