Abuso de confianza, uno de tantos casos | La «frescura» en todo su esplendor

¡Hola amigos! ♥

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Existen personas aprovechadas y abusivas, le tiendes la mano y te agarran todo el brazo. Lo peor es que cuando tu buscas el mismo apoyo de su parte, siempre tienen una buena excusa para no brindarlo. Un claro ejemplo es lo que está pasándome con unos vecinos.

Sabemos que la situación en el país esta difícil y hace meses hemos quedado en un acuerdo de que cuando alguno necesite algo, el otro tenderá la mano. En casa no nos gusta molestar y preferimos contar únicamente con lo que esta a nuestro alcance que recurrir a este «comodín». En ocasiones nos hemos visto en la penosa necesidad de acudir a él recibiendo a cambio un «ahorita no puedo».

Nosotros siempre estamos a disposición de ayudar, así esto represente partir a la mitad lo que tenemos, por lo mismo, porque entendemos que la situación no es fácil. Cuando por fin «pegamos una» y nos ayudan, termina siendo un arma de doble filo porque luego viene una lluvia de favores, que en ocasiones son algo absurdos.

Esta vez a la vecina se le ha roto una de sus tarjetas de débito (es muy importante aclarar que tiene dos), algo que limita a la hora de comprar. Actualmente en Venezuela para que un banco te reponga las tarjetas hay que esperar un lapso aproximado de 30 días.

Como somos del mismo banco ha tomado por costumbre de pedirme la mía prestada a cada rato, porque le resulta más fácil que le transfieran dinero a mi cuenta donde se hace efectivo el mismo día, que tomar precauciones y pedir que le transfieran con un día de anticipación. Y no es que llega diciendo: «Estefania, ¿será que te puedo transferir un dinero y me prestas un momento tu tarjeta para comprar?», no. Ella dice: «Estefania, me transfirieron un dinero a tu cuenta, préstame la tarjeta.» ¿Cuál consideras tú que es la forma correcta de hacer las cosas?. Obviamente hay que pedir primero permiso.

Mi tarjeta también esta algo desgastada y eso de prestarla no me gusta, no cuento con otra y tampoco estoy para esperar ese mes que tarda todo el proceso de una nueva, pero me cuesta un poco negarme a ayudar porque soy consciente y pienso en esos momentos que ellos me tendieron la mano, así sean pocos.

Por si fuera poco, van tres ocasiones en las que compran y gastan dinero de más. Ok, te estoy prestando mi tarjeta a regañadientes ¿y de paso vas a gastar mi dinero?. Fallan lo que tengo para comprar mis cosas y me ha tocado esperar a que lo repongan para poder salir. Como dice mi esposo, está bien que tuviéramos dinero de sobra y por un par de bolívares no nos vamos a parar, pero sabiendo como esta la cosa ahorita donde se cuenta con tan poco, no se aceptan este tipo de fallos siendo personas adultas y sabiendo sumar.

Ya con lo de hoy he superado mi limite de tolerancia. Esperé dos horas a que me regresaran mi tarjeta (sabían que necesitaba salir a comprar algo y se las presté porque sería «rápido»), tuve que salir a buscar al hijo de la vecina en la tienda donde se supone que había ido, no estaba. Me devuelvo a casa bien estresada y reviso la cuenta antes de salir a hacer mis compras pues algo me decía que lo hiciera, habían gastado dinero de más. Menos mal tenía como resolver en casa lo de la cena. Les he prestado medio botellón de agua potable desde hace dos días, no lo han comprado. Me ha tocado hervir agua porque como les comento, hasta dejaron para última hora el avisarme esto.

Entonces, ¿la ayuda era mutua o únicamente te ibas a servir de mí? ya esto es un punto final para la situación. Hay que saber a quién se le tiende la mano y quién realmente merece tu ayuda.

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