¿Interesa el trato que se le está dando a los clientes?

¡Hola amigos! ♥

Fuente

Pienso que en los últimos años se ha perdido el respeto en las relaciones empleado y cliente, sobre todo acá en Venezuela. El hacer una pequeña compra puede representar el exponerte a cualquier mal trato y sin derecho a objetar.Las condiciones con las que se encuentra el cliente son algo pésimas y en ocasiones toca aguantar el mal humor de quienes te atenderán, simplemente porque ellos están estresados y ya no le interesa si tu la estas pasando bien o mal.

En mi última salida de compras tuve dos experiencias que no se podrían catalogar como agradables, aunque una me dio risa por la pena que pasó la otra persona. Yo soy una persona bien pacífica, y el tener la apariencia que tengo (en cuanto a mi vestimenta y las expansiones en las orejas), me ha hecho ser un poco más tolerantes con las actitudes de otras personas. Trato de ir por la vida sin fijarme mucho en cómo me estarán hablando o mirando otros y enfocándome en lo que voy a hacer únicamente. No dejo que nada externo me afecte.

Pero, ¿qué pasó ese día?. Bueno, ya habíamos caminado bastante en la busca de precios bajos, el sol era algo fuerte y comenzaba a dar calor. En uno de los sitios había una pequeña cola fuera del negocio para entrar, pero como era donde estaba todo más económico nos tocó hacerla. Ahí comienza todo, porque al vendedor no le interesa para nada si sus clientes están aguantando o no sol. La idea es vender, como saben que tienen la ventaja y las personas buscarán la economía, el trato que puedan darle a su clientela pasa a segundo y tercer plano.

Al entrar en la tienda hay una cola de personas en forma de caracol porque el negocio era pequeño y no se contaba con mucho espacio para moverse. En ese momento cuando intento descubrir el sentido y el final de la cola, el niño que estaba organizándolos a todos me pega un grito diciendo: «¡Mirando hacía allá, ahí es la cola!». Ya yo estoy cansada de todos los atropellos y no iba a dejar que cualquiera pretendiera venir a gritarme y faltarme el respeto. Con la misma le devolví su grito mirándolo: «¡No me grites!». Todos quedaron sorprendidos al escucharme pero con la misma asintieron aprobando lo sucedido y luego comentando la mala actitud que tenían los empleados de ese sitio. No les interesa como te ha ido en el día, se consumen en su estrés y se llevan a todo el que se atraviese a su paso. Es culpa también de los mismos empleadores por permitir que estas situaciones ocurran.

Al rato ya iba cargada con todo lo que había comprado, y en uno de los supermercados a donde fui había que dejar las compras y el bolso en un pequeño sitio con llave para poder caminar libremente por los pasillos, algo que permite relajarse un poco de tanto peso.

Al salir, tomé mis cosas nuevamente y llevaba una pequeña caja pegada al pecho, ya no cabía más en mi bolso. En la puerta estaba una señora encargada de sellar las facturas. Comenzó a ver extrañada la caja y me pidió que la retirara de mi cuerpo. Me pareció un poco rara su petición pero al entenderlo me reí en su cara y le pregunté: «¿Qué fue lo que vio extraño?. Ella pensaba que escondía algo entre mi blusa y la caja, a pesar de que no había comprado nada y mis cosas estuvieron guardadas todo ese tiempo en aquel pequeño cubículo.

Entiendo que hay mucha maldad y que la necesidad ha llevado a las personas a actuar de manera errada, pero ella debía analizar un poco más la situación. Salí sin nada en las manos, busque mis cosas ¿y vas a dudar que tengo algo escondido cuando hice todo en tus narices?

A mi parecer se debe atender un poco más el trato que se le está dando a las personas en los negocios, los empleados deberían actuar con un poco más de respeto. En lugar de atraer clientela la están espantando…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *