Meditaciones lunares: Liberando la mente.

¡Hola amigos! ♥

 

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A veces no es fácil mantener tu vida a flote pues muchas situaciones externas te desmotivan un poco. En esta ocasión me encuentro volviendo nuevamente de las tinieblas, pues no habíamos logrado reunir el dinero suficiente para la mensualidad, la aumentaron 40 mil bolívares…

Ya se está convirtiendo en una rutina mensual, me ausento por unos 10 días y bueno, en ese tiempo de ocio me imaginé todas las cosas que podía hacer para generar ingresos y que no vuelva a ocurrir lo mismo, pero cuando al fin logramos «estabilizarnos», y con esto me refiero únicamente a pagar el Internet, aparece el agotamiento de tantos días de pensar y pensar.

Estoy ahorita un tanto bloqueada para comenzar a trabajar, a penas en la madrugada fue que retomamos el servicio y estamos en proceso de resolver primero la comida y ponernos al tanto de todo lo que sucedió en nuestra ausencia.

Como les digo, es algo agotador y en ocasiones desalienta un poco, pues ya te creas tu horario, y el quedar en el limbo da la sensacion de comenzar desde cero.

Pero no, no lo permitiré, por lo que mi publicación de hoy será una especie de desahogo, (200 palabras después me doy cuenta de esto), para ponerlos al tanto de lo que hice en estos días (claro que por encimita, hay varios temas que quisiera profundizar en mis próximas publicaciones), y liberar un poco tanto estrés.

Les explico tanto el porque de mis desapariciones repentinas porque pienso que les debo eso, al menos a las pocas personas que siguen mis publicaciones. Mis sinceras disculpas por no ofrecerles un tema diario como hace meses solía hacerlo, ha sido difícil mantener un poco la constancia, pero aquí estamos, ¡luchando contra las adversidades!

Volviendo un poco a lo del desahogo… La verdad no es fácil vivir esta realidad, y lo que insisto y repaso con negritas ¡el problema eléctrico nos está consumiendo!

Ya ahorita falta menos de una hora para que se vaya la luz, y es algo desesperante el solo pensarlo, la humedad y el calor está demasiado fuerte en las noches, no está haciendo ni un poco de viento. Si nos quedamos mucho en el cuarto nos ahogamos literalmente. Diosito por favor, ¡manda un poquito de lluvia!

Seguimos con el problema del agua, ya tenemos como un mes sin poder llenar los tanques, sobreviviendo a duras penas con agua potable, que tampoco se puede comprar mucho porque está algo costosa. No podemos decir que nos bañaremos para refrescarnos porque no alcanza el agua para la gracia.

Y por si fuera poco, para echarle más sal a la herida, no tuvimos televisión por cable desde el día que hicieron el corte del Internet. Dicen que dios aprieta pero no ahorca, pero ya nosotros estábamos morados… Sin agua, sin Internet, sin comida, sin televisión, sin electricidad. No, no exagero señores…

Que hicimos durante estos días, pues vimos una serie que teníamos en la computadora en las horas sin luz, ¿saben cuál? The punisher. Ya estoy trabajando en la reseña para las dos temporadas que vi de esta serie, la verdad que es una joya.

Mi hijo cuando estaba aburrido se sacó un diente de leche, a las 3 de la madrugada, las aventuras nunca terminan con él… Hicimos cola para comprar comida y no perder la costumbre. Mi esposo cumplió años y no pudimos cantarle una torta, pero al menos una vecina le regaló un ponquecito (cupcake), así que se puede decir que logró pedir su deseo…

Pero ya basta de tanto sufrimiento, es hora de darle paso a nuevas y mejores cosas. Quizás para muchos no tenga tanto sentido todo esto que he escrito pero debo decirles que este desahogo sirvió y me liberó.

Es bueno librarnos de esas cargas que tenemos por dentro, bien sea hablando con alguien más, escribiendo, caminando. Se trata de tomarnos un tiempo para reflexionar y encontrarnos con nosotros mismos, retomar el rumbo y nunca perder de vista la meta que nos trazamos.

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