No le quites la voluntad y las ganas de ayudar… ¡Me lo agradeceras en unos años!

¡Hola queridos amigos! ♥

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Cuando nuestros hijos se encuentran en sus primeros años son como unas esponjitas, absorben todo lo que le enseñemos y todos los hábitos que les inculquemos.

Muchas veces cuando estamos haciendo nuestros quehaceres diarios se nos acercan con mucho entusiasmo y la típica frase: ¿Mami te puedo ayudar?, ¿puedo cocinar contigo?, ¿puedo regar las plantas?, ¿me dejas reparar el carro contigo papá?

En la mayoría de las ocasiones respondemos con un rotundo no, pues los subestimados al pensar que no son capaces de cumplir alguna de esas tareas.

Esta es la raíz del problema, pues estamos matando su motivación y cuando estén en la adolescencia pedirás a gritos que te brinden un poco de ayuda, y fuiste tu mismo el que quito la voluntad desde muy temprano.

El dejar que nos ayuden no significa que prepararán un estofado completo teniendo 5 años o que lo pondremos a fregar todos los pisos de la casa. Una buena manera es colocándole la responsabilidad de pequeñas tareas, lo que les dará la satisfacción al sentirse útiles y que nos están ayudando en nuestra labor. Al mismo tiempo nos estamos aligerando un poco la carga y podremos terminar más rápido lo que estemos haciendo.

Yo personalmente era una de esas que prefería responder con un «no mi amor, tranquilo que yo lo hago», pero desde que mi esposo me hizo caer en cuenta de este error, comencé a delegar algunas pequeñas tareas a mi hijo como: hacer su cama, recoger sus juguetes, doblar la ropa que se encuentre regada, entre otras pequeñas cosas. Esto lo mantiene bastante entretenido y hasta crea en él la motivación de hacerlo cuando yo no se lo pido.

El día de las madres se empeñó en ayudarme lo más posible, y mientras yo me encontraba haciendo el almuerzo, me sorprendió acomodando las camas sin yo pedírselo a lo cual agregó: «Yo las acomodé para que tú no tuvieras que hacerlo mami, ¿te gustó?». Algo que sin duda me llenó de orgullo y satisfacción y aunque no era algo perfecto, lo hizo con mucho amor. ♥

Cuando mi esposo me ayuda a hacer la comida, no lo hace solo, pues cuenta con un excelente asistente. El día de esta foto yo trabajaba en una publicación, y ellos hicieron unas empanadas de harina de trigo que estaban para morirse ♥.

En conclusión, nunca le quitemos esa motivación de ayudarnos y deleguemos pequeñas tareas, así en un futuro no tendremos que rogar y pedirlo a gritos. Les nacerá hacerlo.

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